Bragado, Buenos Aires
Nuestra historia
Del telón a la platea, contada función a función.
El Teatro Constantino nació como el regalo de un vecino ilustre a su ciudad. Florencio Constantino, tenor nacido en Ortuella (España) en 1868, había emigrado a la Argentina en 1889 y encontró en Bragado el refugio y las amistades que impulsaron su carrera internacional. En agradecimiento, financió la construcción de un teatro para el pueblo, levantado en apenas un año.
El edificio se inauguró el 25 de noviembre de 1912 con la representación de la ópera "La Bohème". Contaba con planta baja y dos pisos, platea, palcos y paraíso, además de un gran restaurante, confitería, pista de patinaje en el subsuelo y sala de billar: un verdadero centro de sociabilidad para la Bragado de comienzos del siglo XX. A las funciones de zarzuela pronto se sumaron, desde 1915, las primeras proyecciones de cine.
El teatro no resultó un negocio sustentable y fue rematado; en 1933 lo adquirió la familia Ossemani, que le devolvió actividad y vida propia durante décadas. En 1979 se desprendió parte de su fachada y se ordenó la demolición del edificio, que permaneció más de treinta años abandonado y en ruinas.
En 2012, año de su centenario, Bragado recuperó su joya más preciada: entre el 21 y el 25 de noviembre se reinauguró el edificio restaurado como Centro Cultural Florencio Constantino, y hasta allí se trasladaron los restos del tenor a un mausoleo construido para la ocasión. Hoy, bajo gestión de la Municipalidad de Bragado, el Teatro Constantino vuelve a ser el escenario de teatro, cine y actividades comunitarias que Florencio Constantino soñó para su pueblo.
Fotografía: CanReinares / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
Un vistazo
Fotos del teatro
Gracias por ser parte de esta historia que se sigue escribiendo, función a función.